Solos no podemos, y por eso nos organizamos para obtener mayores beneficios. Una organizacion es un conjunto de personas al servicio de otras personas. Es un agente de cambio que alimenta y se alimenta de la ciudadania. Tienen una finalidad que la legitima, que la define, y que define su aporte. Se entiende por organización cualquier institución de ámbito público (organismos públicos, oficiales, gobiernos, administraciones), asi como de ámbito privado (empresas con afan de lucro), asi como el denominado 3º sector, (que no es goubernamental pero se relaciona tanto con el ambito publico como el privado).
Peter Druker en su Sociedad Postcapitalista afirma: "la sociedad del s. XXI será de las organizaciones o no será", donde argumenta que en la sociedad del s. XXI los agentes de cambio serán las organizaciones o no habrá movimientos social de este siglo. Se hace eco de la discusion de los 70, que a raiz de las grandes crisis de desconfianza en gobiernos por temas como el Walter Gate, así como escándalos financieros y empresariales, generaron una gran reflexión (fue cuando emergieron las éticas aplicadas) y la apricion de cuestiones sobre si los las organizaciones eran responsables, de qué eran responsables, ante quien y porqué; la primera respuesta que se dio, fue que no, que las organizaciones no son agentes morales, porque un agente moral conlleva voluntariedad y cosciencia de la carga moral de sus actos, características de las personas, y las organizaciones, no son personas y por tanto solo deben responder legal y economicamente. "La responsabilidad de las empresas es sobre el dinero que ganan y ante los accionistas" Frigman, 1968. No habia lugar para la responsabilidad ni la ética en las organizaciones, no cabia lugar para eso que ahora llamamos responsabilidad social, pues nisiquiera habia lugar para ningun tipo de responsabilidad, solo para el ámbito juridico legal y económico.
Sin embargo, aquí defendemos que las organizaciones son personas al servivio de personas, y que por tanto, son eticamente responsables; y que cuando se toman decisiones como organizaciones, es verdad que las toman las personas, aunque no a título personal, sino en representación de la organización. De esta manera, una organizacion debe responder, por un lado ante las personas que se encuantran afectadas por su actuación, garantizando su función. y por otro lado, responsable de lo que hace. Ser principal agente de cambio, es tener un gran poder, el cual deberia ser proporcional a su responsabilidad. Saber si hace uso de esa responsabilidad, cómo la usa y de si abusa, es necesario. Los profesionales de ética de empresas hicieron un juego de palabras con la frase de Frigman, tranformaldola así para énfatizar esta necesidad de transparencia: la responsabilidad recaera en vez de sobre los Stock Holders (los accionistas) sobre los Stay Holders, los que se la juegan , los ciudadanos.
Pero el brazo legislador sigue manteniendo su postura; cuando afirma la exclusividad del derecho de hacer objeción de concienca unicamente para los médicos en la interrupción del embarazo (en Logroño lo han hecho en bloque toda la clase medica negando un servicio básico a la comunidad), y añadiendo que las organizaciones no pueden hacer objeción de conciencia por ser esta una característica estrictamente humana, y que las organizaciones no son. Nos preguntamos entonces ¿cómo es posible la defensa de un discurso ético de responsabilidad? Aquí defendemos que las organizaciones son personas jurídicas pero que también morales; porque toman decisiones teniendo en cuenta un ideal y unos valores, porque llevan a cabo acciones que crean consecuancias de las que tendrán que rendir cuentas. Una necesidad de valorar las consecuencias, de valorar su coherencia con respecto a los valores que los movilizaron, y que por tanto, cuando rinden cuentas, no solo deben ser jurídicas, sino también con respecto a lo que hacen, a porqué lo hacen, a cómo lo hacen, esto es, desde su ideario. Una organizacion por tanto necesita un ideario, una identidad que lo legitime como agente de cambio moral que pueda rendir cuentas precisamente a la ciudadania a la que alimenta y de la que se alimenta.
En la ética de las organizaciones, (leer apartado de las 4 éticas y su jerarquia y relación) las decisiones las toman quienes representan a las mismas y lo hacen el haras del mantenimiento y credibilidad de la misma. pues las instituciones quedan bien o mal paradas dependiendo de las personas que las representan, y de cómo lo han hecho. Así, cuando las organizaciones son un mero envoltorio, un logo sin ideario, sin finalidad donde plasmarse y rendir cuantas ante la ciudadania, quien a fin de cuentas la legitimo para instaurarse como tal, pierde credibilidad, pierde valor y pierde vida, pues la ciudadania pierde confianza en alla. Por tanto la etica de la organizacion tienen por criterio (si solo va a perdurar proporcionalmente a su credibilidad) aportar a la justicia y a la dignidad. Apreciar pues, que las organizaciones son ciudadanas o son otra cosa. Son ciudadanas porque tienen su razón de ser en esa misma ciudadania, están al servicio de esa ciudadania.
Así una organizacion tiene que aportar a la dignidad y la justicia, pero tambien tiene la propia ética que atender, la ética en la organizacion, en la gestión de la calidad total al servicio de esa justicia, donde la organización debe velar por cada uno de sus participantes, responsabilizandose de que cada colaborador cumpla su función.
Por tanto, la organizacion es un agente moral de cambio, porque tiene consciencia, es consciente de los valores que quiere promover, y de cómo quiere hacerlo. Los valores se encarnan en acciones por las organizaciones, que sirven para rendir cuentas de las consecuencias que genera. Una buena acción será quella que sea coherente con los valores de su movilización (es ilógico que la finalidad de un médico sea que no lo denuncien). esa coherencia es de la que, valorando como criterio ético la transparencia de sus acciones, de perseguir ciertos ideales, tiene que rendir cuentas a los Stay Holders, que a fin de cuentas son partícipes e instauradores, son el sujeto.
Hemos pasado de ver el poder somo abuso a la anoréxia de poder, y no se puede hablar de ética y responsabilidad sin hablar y reconocer el poder que implica esa misma responsabilidad. ¿porqué seguimos atrapados en la dicotomía de arriba-abajo, los malos- los buenos? Sin reconocer la red de interrelaciones, sin reconocer la participación, la colaboración, la red de organizaciones de las que dependemos. Necesitamos organizaciones mas democratico participativas, más transparencia una vez más. Esto implica, pasar del "la empresa piensa porque el directivo piensa, el directivo manda y el resto actua" a "nosotros colaboramos y cooperamos para sacar un proyecto adelante". Esto implica dos grandes cambios, por un lado reconsiderar el poder de manera más horizontal, una mayor participación activa en el poder, hacer que los participantes realmente sean parte de la organización. Hablamos de una ciudadanía vinculada, de organizacion cooperante, pues al participante no le es indiferente la causa, ni a la causa le es indiferente el participante. (Concepto de ciudadano en Aristóteles). Trabaja en ella porque su causa le implica, le importa. La organización pues, no puede existir sin ESTÉTICA -al participante tiene que gustarle, merecerle la pena la causa para poder involucrarse en ella, tener medios de diálogo y participación, para poder llevar a cabo el I+D+I, que no es posible sin confianza, y que nos lleva directamente a la necesidad de credibilidad en la organización-. Asimismo, tampoco es posible sin MíSTICA, pues el participante también va a necesitar poder creer en el proyecto. Para entender mejor a lo que me refiero, a la diferencia entre implicarse e involucrarse, ofrezco un claro ejemplo: en un plato de huevos fritos con bacón, la gallina se implica y el cerdo se involucra.
Y mirando alrededor, grito a los cuatro vientos: Profesionales del mundo uníos, pues se nos está explotando en nombre de esa profesionalidad e implicación, recurriendo una y mil veces a nuestra vocación. Servidores y servidos de organizaciones donde no es posible involucrarse, organizaciones donde no hay coherencia ni forma digna de encarnar los ocultos e inexistentes valores favorables que caractericen el sudor de nuestra frente. Absurda sociedad la que se organiza olvidando su propio beneficio, pues terminan organizandose para su esclavitud.
Hemos pasado de ver el poder somo abuso a la anoréxia de poder, y no se puede hablar de ética y responsabilidad sin hablar y reconocer el poder que implica esa misma responsabilidad. ¿porqué seguimos atrapados en la dicotomía de arriba-abajo, los malos- los buenos? Sin reconocer la red de interrelaciones, sin reconocer la participación, la colaboración, la red de organizaciones de las que dependemos. Necesitamos organizaciones mas democratico participativas, más transparencia una vez más. Esto implica, pasar del "la empresa piensa porque el directivo piensa, el directivo manda y el resto actua" a "nosotros colaboramos y cooperamos para sacar un proyecto adelante". Esto implica dos grandes cambios, por un lado reconsiderar el poder de manera más horizontal, una mayor participación activa en el poder, hacer que los participantes realmente sean parte de la organización. Hablamos de una ciudadanía vinculada, de organizacion cooperante, pues al participante no le es indiferente la causa, ni a la causa le es indiferente el participante. (Concepto de ciudadano en Aristóteles). Trabaja en ella porque su causa le implica, le importa. La organización pues, no puede existir sin ESTÉTICA -al participante tiene que gustarle, merecerle la pena la causa para poder involucrarse en ella, tener medios de diálogo y participación, para poder llevar a cabo el I+D+I, que no es posible sin confianza, y que nos lleva directamente a la necesidad de credibilidad en la organización-. Asimismo, tampoco es posible sin MíSTICA, pues el participante también va a necesitar poder creer en el proyecto. Para entender mejor a lo que me refiero, a la diferencia entre implicarse e involucrarse, ofrezco un claro ejemplo: en un plato de huevos fritos con bacón, la gallina se implica y el cerdo se involucra.
Y mirando alrededor, grito a los cuatro vientos: Profesionales del mundo uníos, pues se nos está explotando en nombre de esa profesionalidad e implicación, recurriendo una y mil veces a nuestra vocación. Servidores y servidos de organizaciones donde no es posible involucrarse, organizaciones donde no hay coherencia ni forma digna de encarnar los ocultos e inexistentes valores favorables que caractericen el sudor de nuestra frente. Absurda sociedad la que se organiza olvidando su propio beneficio, pues terminan organizandose para su esclavitud.
La responsabilidad sobre el profesional tiene que estar respaldada por la organización con directrices claras y con proyectos claros de qué es la organización a la que representan. En una sociedad anónima como esta, donde nadie ve a nadie, la invisibilidad del poder intenta derrotarse desde la ética de las organizaciones, que tiene por finalidad la trasparencia de poder y su coherente gestión. Manifestar la necesidad de saber cual es el ethos de cada organización, el carácter, la función, un presente, un pasado y un futuro para plasmar un proyecto.
Las instituciones que saben que este mecanismo no esta en funcionamiento, que se mantienen y alimentan de ese poder oculto, que saben que perdurarán, como por ejemplo el ministerio de educación, que saben que siempre existirán, y por tanto, restan valor a quien los representara pues la existencia de la organización ya no dependerá de las mismas, ni de su coherencia, valores o fines. A pesar de ello, y en una sociedad tan competitiva como es la nuestra, no es condición fácil tener asegurada la existencia, y por tanto, la mayoría de organizaciones dependerán de la confianza que el ciudadano deposite en ellas, y eso significa por tanto, que las organizaciones tienen que tener clara su misión y ser transparentes para transmitir esa idea y generar la movilización de su proyecto.
Las instituciones que saben que este mecanismo no esta en funcionamiento, que se mantienen y alimentan de ese poder oculto, que saben que perdurarán, como por ejemplo el ministerio de educación, que saben que siempre existirán, y por tanto, restan valor a quien los representara pues la existencia de la organización ya no dependerá de las mismas, ni de su coherencia, valores o fines. A pesar de ello, y en una sociedad tan competitiva como es la nuestra, no es condición fácil tener asegurada la existencia, y por tanto, la mayoría de organizaciones dependerán de la confianza que el ciudadano deposite en ellas, y eso significa por tanto, que las organizaciones tienen que tener clara su misión y ser transparentes para transmitir esa idea y generar la movilización de su proyecto.
Tienen que recordar que los medios están al servicio de los fines, tiene que luchar contra el autismo y economicismo, pues cuando los medios se transforman en fines, el objetivo pasa a ser el dinero y no el servicio al que ponemos ese dinero. Recalco una vez más que, olvidamos así, el servicio, el fin último para el que se crearon a fin de cuentas las organizaciones, que se vuelven contra nosotros convirtiéndonos en un absurdo organizado. La ética de las organizaciones comienza delegando tareas, responsabilidades, quien hace qué, como lo hace, ¿puede hacerlo?... teniendo todos consensuado el fin al que sirven y el fin que persiguen. Los dos grandes vicios de esta tarea, son la corrupción (a la que sí hemos dado importancia, la que si censuramos y perseguimos) y a autocomplacencia, que creo deberiamos recordar.
Ninguna dirección coherente es posible en una sociedad donde, nos hemos instrumentalizado mutuamente hasta el punto intercambiar fuerza de trabajo por salario, y donde cuanto menos se involucre el participante, cuanta menos fuerza de trabajo le cueste ese salario, mayor beneficio encontrará. Hemos generado unos contratos que no forman equipos ni funcionan interrelacionados, sino totalmente independientes y autistas. Y la primera falla de todo esto es evidente cuando, pese a todo, los ciudadanos mismos somos profesionales y queremos dar forma a nuestros esfuerzos, queremos ponernos a prueba y comprometernos, queremos avanzar y generar grandes proyectos, seguimos teniendo grandes sueños e ideales que perseguir y plasmar; y sin embargo, en estas condiciones convirtieron el conocimiento en frustración y la ilusión en deseperación, haciendo que barriéramos las incoherencias volviendo la mirada, cada cual a su rincón.
Asímismo recordar que las responsabilidades de la organización abarcan un amplio abanico, y no en ética de las organizaciones, dentro de las organizaciones sino también de las organizaciones para con el exterior, con los Stay Holders, con los ciudadanos tanbién tendrán que rendir cuentas. Responsabilidad para con la legalidad, la competencia, la lealtad, con los proveedores, con los sindicatos, con la comunidad a todos los niveles, con los medios de comunicación, con las universidades que formará sus profesionales, y con las profesionales. Institucionalizando relaciones y rindiendo cuentas de las responsabilidades que han asumido, y sin olvidar que tranajan al servicio de la ciudadania, apelar a la fuerza de voluntad donde la nave no funciona si cada cual no cumple su función, si cuando hay porblemas no hay quien responda. Pasar de la autosuficiencia, autocomplaciente sobervia; del individualismo posesivo, a la libertad y la independencia.
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